Airbus se asocia con RWTH Aachen en una pila de combustible para aviones regionales
El fabricante de aviones Airbus está avanzando en su visión de la aviación basada en el hidrógeno a través de un nuevo proyecto de investigación con socios. Bautizada como ZeroE, esta iniciativa se introducido por Airbus en 2020 y más recientemente actualizado con nuevos detalles en marzo de 2025.
Según Airbus, el hidrógeno es adecuado inicialmente para aviones de corta y media distancia con 100 a 200 plazas y una autonomía de 1.000 a 2.000 millas náuticas, lo que equivale a 1.850 a 3.700 kilómetros. Durante su presentación inicial en 2020, Airbus apuntó a 2035 para la introducción de este tipo de aviones propulsados por pilas de combustible. Sin embargo, debido a los retrasos generales, a la despriorización de ZeroE dentro de la estrategia de la empresa y a los procesos de certificación plurianuales en la aviación, 2040 parece ser ahora un plazo más realista.
El nuevo proyecto, ‘GENtwoPRO’, financiado dentro del programa de investigación aeronáutica ‘LuFo VII-1’ por el Fondo para el Clima y la Transformación (KTF) del gobierno alemán, no pretende desarrollar un avión completo propulsado por hidrógeno. En su lugar, se centra en uno de sus componentes principales: el sistema de pila de combustible, que convierte el hidrógeno en energía eléctrica para alimentar el motor de un avión.
Los sistemas de pilas de combustible disponibles actualmente en el mercado están diseñados principalmente para camiones y autobuses, no para las exigencias dinámicas y críticas para la seguridad de la aviación. “Para que el hidrógeno pueda utilizarse como fuente de energía en la aviación, los sistemas de pilas de combustible no sólo deben ser potentes, sino también duraderos, escalables y cualificados”, afirmó el profesor Achim Kampker, responsable de PEM.
En concreto, el proyecto pretende desarrollar un sistema de pila de combustible LT-PEM (membrana de intercambio de protones de baja temperatura) adaptado a los requisitos exclusivos de la aviación. Estos sistemas funcionan a temperaturas relativamente bajas, normalmente entre 60°C y 90°C. La ventaja: no requieren largas fases de calentamiento. El sistema está casi instantáneamente listo para su uso (capacidad de ‘arranque en frío’), lo que es fundamental para las maniobras de seguridad en la aviación, como un giro repentino.
Además, las células LT-PEM son muy compactas. Dado que el peso es el factor más crítico en la aviación, este sistema destaca por su extraordinaria relación potencia-peso. Un objetivo clave del proyecto es aumentar aún más la densidad de potencia mediante diseños innovadores de las pilas, como placas bipolares más finas, para alcanzar las potencias de megavatios necesarias para los aviones de 100 plazas sin un peso adicional excesivo.
Además de Airbus, en el proyecto ‘GENtwoPRO’ participan Aerostack (una empresa conjunta de Airbus y ElringKlinger dedicada a las pilas de combustible), TLK-Thermo, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), la Universidad Técnica de Braunschweig y la cátedra RWTH PEM.





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