Microlino AG lucha por la igualdad de trato para los vehículos eléctricos ligeros

Microlino AG ha presentado una demanda ante los tribunales suizos contra la Oficina Federal de Energía de Suiza, ya que los vehículos eléctricos ligeros como el Microlino quedan excluidos de la normativa sobre emisiones de CO₂ de las flotas en Suiza. El fabricante denuncia esta situación como una discriminación sistemática contra los vehículos eléctricos de la clase M1.

microlino 001
Imagen: Carmelo Farini / Visual Crew

La Oficina Federal de Energía de Suiza no clasifica los vehículos eléctricos ligeros como automóviles propiamente dichos y, por lo tanto, excluye de la normativa sobre emisiones de CO₂ —en particular, de la normativa sobre la flota de CO₂— a modelos como el Microlino, un scooter eléctrico de dos plazas con cabina. En consecuencia, el Microlino no recibe ningún tipo de ayuda, ni directa ni indirecta, una situación que Microlino AG critica. Dirigida por la familia de empresarios Ouboter, la empresa ha presentado una demanda contra la Oficina Federal ante el Tribunal Administrativo Federal de San Galo.

Su petición es clara: “Debe revocarse la resolución impugnada, y debe permitirse que los vehículos eléctricos del tipo Microlino pertenecientes al demandante formen comunidades de emisiones y se incluyan en el cálculo de la media de la flota”. El documento, de 32 páginas, sostiene que “debido a la desventaja sistemática que sigue existiendo en comparación con los vehículos eléctricos de la clase M1, como el Dacia Spring, el Fiat 500e, el Renault Twingo E-Tech Electric y el Tesla, el Microlino no ha logrado hasta ahora abrirse paso en el mercado”. Y ello a pesar de que los vehículos eléctricos del tipo Microlino son comparables a otros turismos eléctricos de batería en cuanto a función y finalidad, y tienen el potencial de “contribuir de manera significativa a la consecución de los objetivos climáticos relacionados con el transporte”.”

Los denunciantes concluyen: “Mientras que los vehículos eléctricos de mayor tamaño se ven indirectamente favorecidos por la normativa sobre emisiones de CO₂ de las flotas y, por lo tanto, pueden ofrecerse a precios más atractivos o más bajos, vehículos como el Microlino siguen quedando excluidos. Esto genera una desventaja competitiva significativa en detrimento del denunciante”.”

Las clases L7e y L6e, a las que pertenece el Microlino, se refieren a vehículos eléctricos ligeros en diversas categorías de potencia. La clase L7e permite una potencia nominal de 15 kW, un peso máximo de 450 kg (sin incluir la batería) y una velocidad máxima de hasta 90 km/h. En la clase L6e, la potencia nominal se reduce a 6 kW, el peso máximo a 425 kg y la velocidad máxima a 45 km/h. No obstante, para los vehículos L6e basta con un permiso de conducir AM, mientras que los vehículos L7e requieren un permiso de conducir B ordinario.

bilanz.ch, insideparadeplatz.ch (enlaces en alemán)

0 Comentarios

acerca de "Microlino AG lucha por la igualdad de trato para los vehículos eléctricos ligeros"

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *