El director general de Bosch, Stefan Hartung, dimite de forma inesperada
Justo el año pasado, todos los medios de comunicación—incluidos los nuestros—informó de que Stefan Hartung seguiría siendo el presidente del Consejo de Administración del proveedor de componentes de automoción Bosch durante los próximos años. Sin embargo, y de forma sorprendente, Hartung dimitirá a finales de este mes. La empresa afirma que el cambio se produce a petición del propio Hartung y que se ha acordado en estrecha coordinación y de mutuo acuerdo con los accionistas.
Stefan Hartung se incorporó a Bosch hace 22 años, tras iniciar su carrera en McKinsey, y ha ocupado el cargo de consejero delegado durante los últimos cuatro años y medio. Según Handelsblatt, ningún otro director general de Bosch ha ocupado el cargo durante un período más breve. Hartung fue tan solo el séptimo director general en los 140 años de historia de la empresa desde su fundador, Robert Bosch, lo que refleja la tradicional estabilidad en el liderazgo del grupo. En el comunicado de Bosch, Hartung afirmó que tiene la intención de “dedicar su tiempo a nuevos compromisos sociales y tareas empresariales fuera del Grupo Bosch”.”
Christian Fischer sucederá a Hartung como consejero delegado. Fischer se incorporó al consejo de administración de Bosch en 2018 procedente de la consultora Roland Berger y actualmente ocupa el cargo de vicepresidente del consejo de administración. Desde enero de 2022, ha compartido con Hartung la responsabilidad de la estrategia de la empresa.
Fischer asume el cargo en un momento en el que Bosch se enfrenta a múltiples retos. “La transición hacia la movilidad eléctrica y la caída de la demanda en el sector del automóvil han generado un exceso de capacidad enorme”,” Handelsblatt escribe: “La diversificación tampoco ha supuesto un gran alivio últimamente, ya que los electrodomésticos, las herramientas eléctricas y la tecnología industrial también han registrado unos resultados por debajo de lo esperado”. Como consecuencia, Bosch registró el año pasado pérdidas por primera vez desde 2009.
Hartung respondió a estos retos con un riguroso programa de recorte de gastos. Como parte de las medidas, Bosch tiene previsto eliminar unos 22 000 puestos de trabajo en su división de Movilidad en Alemania de aquí a 2030, con casi uno de cada cinco puestos de trabajo del país ya afectados.
Muchos observadores del sector sostienen que, además de las presiones externas del mercado, Bosch también ha cometido errores estratégicos en los últimos años. Las inversiones, por valor de miles de millones, en tecnología de hidrógeno y pilas de combustible han lastrado las finanzas de la empresa sin generar rendimientos significativos. Al mismo tiempo, se considera que la empresa ha tardado en reconocer el potencial de la robótica humanoide como un área de crecimiento futuro.
handelsblatt.com (en alemán), bosch-presse.de





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