
Estreno mundial del BMW iX5: una nueva dimensión en la electromovilidad
Parece que la quinta generación del X5 —en producción desde 1999— podría contar pronto con la gama más amplia de opciones de combustible de cualquier turismo. A partir de 2028, BMW se ha comprometido a que el nuevo iX5 esté disponible con un sistema de propulsión basado en pilas de combustible de hidrógeno. Pero hasta que eso ocurra, solo el iX5, totalmente eléctrico, es relevante. Cuenta con una batería de tracción de gran capacidad, de 141 kilovatios-hora, un chasis sofisticado y sistemas avanzados de asistencia al conductor que ofrecen un nuevo nivel de comodidad y seguridad para el conductor. Entonces, ¿de qué es capaz este vehículo?
Desde una perspectiva europea, resulta difícil comprender que el BMW iX5 —con 4,99 metros de longitud, unos considerables 2 m de anchura (sin contar los retrovisores) y 1,75 m de altura— se considere un SUV de tamaño medio. Siempre existe la opción de optar por un modelo más grande, especialmente en EE. UU., donde este modelo se vende bien. Por ello se fabrica exclusivamente en EE. UU. y se exporta a Alemania, recién despachado en aduana. No obstante, existe una base de clientes cada vez mayor en Alemania que valora este SUV.
2.700 kg de capacidad de remolque y 425 kW de potencia del sistema
Por ejemplo, quienes se decanten por el iX5 pueden valorar su capacidad de remolque de 2.700 kg, ideal para remolques de caballos o un velero. Su autonomía también es impresionante, ya que oscila entre los 645 y los 845 km según el ciclo de pruebas WLTP, con un consumo energético normalizado de entre 20,1 y 23,9 kWh por cada 100 km. Es probable que esta variación se deba a diferencias en los neumáticos y los niveles de equipamiento. Lo que todos los modelos tienen en común es el diseño, que da la impresión de que BMW se ha inspirado en el iX3 y lo amplié con una lupa. Se trata de una estrategia que funciona para muchos fabricantes de automóviles: la similitud deliberada entre las distintas gamas de modelos.














En su lanzamiento, estará disponible el BMW iX5 60 xDrive. Ofrece una potencia del sistema de 425 kW, lo que permite que el SUV acelere de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos. El par motor alcanza la impresionante cifra de 805 Nm. La transmisión cuenta con un engranaje reductor de dos etapas. Y, por supuesto, el emblema «xDrive» indica que se trata de una tracción total: un motor síncrono de excitación independiente impulsa el eje trasero, mientras que un motor eléctrico asíncrono impulsa el delantero. BMW ha perfeccionado la integración de todos estos componentes a lo largo de muchos años y fases de desarrollo.
Capacidades de recarga: 22 kW en CA y hasta 460 kW en CC
Una batería de tracción con una capacidad de 141 kWh requiere una potencia considerable para cargarse rápidamente. Como era de esperar, el iX5 viene de serie con un cargador de CA de 22 kW. En cuanto a la recarga de corriente continua, la potencia máxima es de 460 kW, y se prevé que la recarga de la batería del 10 al 80 % tarde tan solo 23 minutos. Aunque estas cifras habrían parecido extraordinarias hace tan solo unos años, ahora son la norma, incluso para una batería de este tamaño.
Hay dos aspectos destacados del BMW iX5 que merecen una atención especial: su chasis y sus sistemas de asistencia al conductor. Incluso en su configuración básica, todos los iX5 cuentan con una suspensión adaptativa. Por un coste adicional —y en este segmento de vehículos, los clientes suelen estar dispuestos a invertir en algunos extras—, se ofrece el sistema Integral Active Steering. Este permite que las ruedas traseras giren hasta 3,2 grados, lo que reduce el radio de giro a 12,1 m. Aunque sigue siendo relativamente amplio, los conductores habituales en ciudad y quienes suelen aparcar en espacios reducidos deberían plantearse sin duda esta opción a la hora de realizar el pedido.
Estabilización del balanceo para un peso en orden de marcha de 2.900 kg
Lo más destacado de la configuración del chasis es el sistema «Adaptive Chassis Control Professional» con estabilización del balanceo. El BMW iX5 60 xDrive ya pesa 2.900 kg en vacío. Resulta a la vez sorprendente y alarmante lo ágil que puede llegar a parecer un coloso así cuando todos los sistemas están plenamente activados. Para BMW, este es un valor fundamental de la marca: el puro placer de conducir.
Más allá de la dinámica de conducción activa, el iX5 pone de manifiesto el potencial de la conducción automatizada. En su núcleo se encuentran los avanzados sistemas de nivel 2: ‘Entry-2-Exit’ para autopistas y ‘Address-2-Address’ para entornos urbanos. Ambos sistemas conllevan un coste adicional, pero representan lo último en lo que se puede lograr en la actualidad.
Los sistemas de nivel 2 deben estar siempre supervisados por un conductor humano. Sin embargo, crean la ilusión de una conducción autónoma: ‘De puerta a puerta’, por ejemplo, significa que el vehículo puede gestionar todo el trayecto, desde el punto de partida hasta el destino, en el tráfico urbano. El BMW iX5 frena, gira el volante, toma las curvas y reconoce los semáforos. En principio, esto es comparable al sistema «Full Self-Driving (FSD) Supervised» de Tesla.
| iX5 60 xDrive | |
|---|---|
| Tren de potencia | AWD |
| Potencia | 425 kW |
| Par de apriete | 805 Nm |
| Aceleración | 4.6 s |
| Velocidad máxima | 210 km/h |
| Autonomía según el WLTP (combinada) | N/A |
| Capacidad de la batería (neta) | 141 kWh |
| Potencia de carga CC | 460 kW |
| Tiempo de carga de CC 10-80% | 23 min |
| Alimentación de carga de CA | 22 kW |
| Tiempo de carga de CA 10-100% | 7:30 h |
| Capacidad de remolque (con frenos) | 2,7 t |
Nota: Todos los datos técnicos son provisionales.
Aumentan los sistemas de nivel avanzado 2
Un principio similar se aplica en las autopistas, donde el sistema ‘Entry-2-Exit’ implica que el conductor debe permanecer atento, con su nivel de atención supervisado (por ejemplo, mediante la detección de ocupación del asiento). Sin embargo, no se le exige que mantenga las manos en el volante. En esencia, el conductor observa cómo el vehículo se conduce por sí mismo. Dependiendo del temperamento de cada uno, esto puede resultar relajante o inquietante. Todo el mundo debería ser consciente de que estos sistemas avanzados de nivel 2 se generalizarán en la década de 2030.
Este enfoque —que consiste en introducir la conducción autónoma en entornos urbanos y en autopistas antes de abordar otros tipos de carreteras, como las carreteras nacionales y rurales— también se aplica en Mercedes, donde el sistema se denomina «Drive Assist Pro».
Todo se está volviendo eléctrico, incluso en BMW
Es muy posible que los sistemas de nivel 2 basados en IA, con guía automática desde el punto de partida hasta el destino, hagan innecesario el paso por los niveles 3, 4 y 5. Esta solución resulta considerablemente más rentable y ya ofrece buenos resultados en las pruebas supervisadas del FSD de Tesla en condiciones reales. Además, se espera que los sistemas de nivel 2 basados en IA mejoren sustancialmente a medio plazo.
Volvamos al BMW iX5, el nuevo SUV eléctrico de la marca. Los vehículos de este tamaño no suelen venderse en Alemania, y es poco probable que el iX5 cambie esta situación de forma significativa. No obstante, su lanzamiento es importante, ya que BMW demuestra con ello que todas sus gamas de modelos se están electrificando.




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