Dormido al volante: un vídeo de Tesla desata el debate
Las imágenes son impactantes: un Tesla circula a unos 100 km/h por una carretera rural mientras el conductor parece estar dormido. El vídeo se difundió por las redes sociales en cuestión de horas, lo que ha reforzado las preocupaciones de quienes, desde hace tiempo, consideran que la conducción autónoma es una idea arriesgada.
Una cosa está clara: el sistema “Full Self-Driving” (FSD) de Tesla, a pesar de su nombre, no es un sistema de conducción autónoma. Incluso en aquellas regiones en las que el FSD (Supervised) ya está autorizado (como los Países Bajos, Lituania o Estonia), sigue siendo un sistema de asistencia al conductor clasificado como nivel 2 de la SAE. Por lo tanto, la responsabilidad recae siempre en la persona que se encuentra al volante. Esta debe vigilar el tráfico y estar preparada para intervenir en cualquier momento. El vídeo no permite determinar por qué el Tesla siguió circulando en este incidente. No está claro si el sistema de supervisión del conductor falló, si se desactivó o si las imágenes solo captan un breve instante. Lo que sí es seguro, sin embargo, es que el incidente pone de relieve una vez más las limitaciones de los sistemas de asistencia actuales.
Precisamente por eso es importante establecer una distinción clara entre la asistencia al conductor y la conducción autónoma. Los sistemas modernos pueden ayudar a los conductores en muchas situaciones, pero no pueden sustituirlos. Aunque la tecnología actual es capaz de lograr hazañas notables, dormirse al volante sigue estando totalmente fuera de la lista de prácticas de conducción recomendadas.





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