Roma introducirá tasas de acceso a la ZTL para los vehículos eléctricos a partir de julio
A partir de julio, los conductores de vehículos eléctricos de batería deberán adquirir un permiso para acceder a la ZTL (Zona a Traffico Limitato) de Roma. La tasa anual ascenderá a 1.000 euros, aproximadamente la mitad de los 2.016 euros que se cobran a los propietarios de vehículos con motor de combustión interna (ICE). En determinados casos, se aplicará una tarifa reducida de 500 euros.
Eugenio Patanè, comisario de movilidad de Roma, explicó la decisión de introducir una tasa para los conductores de vehículos eléctricos, aunque a la mitad de la que se aplica a los propietarios de coches de gasolina o diésel: “Aunque estos vehículos son de cero emisiones, su crecimiento sigue contribuyendo significativamente a la congestión del tráfico y a la reducción de las plazas de aparcamiento disponibles, sobre todo en los centros históricos. La medida representa, por tanto, una medida para regular la movilidad urbana, en línea con las decisiones ya tomadas por muchas grandes capitales europeas, que han actualizado las concesiones para vehículos eléctricos en zonas céntricas, protegiendo los centros históricos y garantizando un equilibrio entre la sostenibilidad medioambiental y la gestión del flujo de tráfico.”
A diferencia de ciudades como Milán, Roma suele expedir los permisos ZTL con carácter anual en lugar de ofrecer un acceso diario o por horas. La política forma parte del objetivo más amplio del ayuntamiento de reducir significativamente el tráfico de vehículos privados en el centro histórico. Los funcionarios municipales argumentan que este enfoque es necesario dado el estatus de Roma como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que pretende salvaguardar.
A pesar de estas medidas, al parecer entran en la ZTL unos 50.000 vehículos al día, aunque la ciudad calcula que la zona sólo puede albergar 20.000 vehículos diarios. Las nuevas tasas para los conductores de vehículos eléctricos representan un elemento de una estrategia más amplia para reducir el volumen de tráfico. Las autoridades también han tomado medidas contra el uso indebido de los permisos de acceso para discapacitados, que conceden la entrada a la ZTL. Aproximadamente 20.000 permisos fueron revocados después de que la ciudad descubriera que habían sido expedidos a personas fallecidas pero seguían utilizándose.
Por tanto, la introducción de tasas para los vehículos eléctricos de batería no tiene como objetivo principal el propio sistema de propulsión, sino limitar el tráfico general en el centro histórico. Anteriormente, el acceso gratuito para los VE provocaba un efecto rebote, con un número creciente de conductores que hacían uso de la exención. Con el marco revisado, el acceso a la ZTL para los BEV ya no será estándar, sino que estará sujeto a condiciones más estrictas.





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