Alpine ofrece un avance del A110 eléctrico
El otoño pasado, Alpine confirmó sus planes de transformar el A110 en un deportivo totalmente eléctrico. En aquel momento, se anunció que la segunda generación del modelo con motor de combustión interna se retiraría progresivamente, y que la tercera generación saldría al mercado como un vehículo exclusivamente eléctrico a batería. Ahora, tras el fin de la producción del actual A110 en Dieppe, su sucesor está tomando forma. El A110 Future es el primer prototipo de Alpine apto para circular de la nueva generación eléctrica de su emblemático modelo.
Para Alpine, la electrificación del A110 no es simplemente un cambio más en el sistema de propulsión de uno de sus modelos. Desde el regreso de la marca en 2017, este biplaza ha encarnado sus valores fundamentales de “diseño ligero, agilidad y placer de conducción”. En un entrevista con electrive En mayo de este año, Amaury Marzloff, director general de Alpine Alemania, destacó que el deportivo eléctrico no es un proyecto secundario para Alpine, sino una de las iniciativas fundamentales de la marca de cara al futuro.
El A110 Future se basa en la Alpine Performance Platform (APP). Esta arquitectura se desarrolló específicamente para modelos eléctricos de altas prestaciones y está diseñada para adaptarse a diversas configuraciones de carrocería y sistema de propulsión. El prototipo presentado presenta una configuración de coupé de dos plazas.
El sistema de propulsión eléctrico del A110 Future consta de dos motores eléctricos situados en el eje trasero. Alpine los describe como máquinas eléctricas «3 en 1» con inversores de carburo de silicio de 800 voltios y tecnología síncrona de imanes permanentes. Los motores pueden alcanzar velocidades de hasta 21 500 revoluciones por minuto. Sin embargo, no se han revelado datos sobre el rendimiento.
La empresa afirma que los sistemas «Alpine Active Torque Vectoring 2.0» y «Wheel Slip Torque Control» gestionan los cambios de carga y el par motor durante la aceleración y la desaceleración, lo que contribuye a reducir el subviraje al tomar y recorrer las curvas. Ambas funciones forman parte de un sistema de control integral de los frenos, la dirección, la batería y la gestión térmica, diseñado para adaptarse de forma flexible a las configuraciones de tracción trasera (RWD) y tracción total (AWD) de la plataforma.
Una característica especialmente llamativa es la disposición de las baterías, ya que Alpine no utiliza un gran paquete de baterías convencional, sino un sistema de doble batería dividido y distribuido entre los ejes delantero y trasero. El 25 % de la energía de las baterías se encuentra en la parte delantera y el 75 % en la trasera. Este enfoque permite a Alpine mantener la altura del techo al mismo nivel que la del actual A110, al tiempo que ofrece la posición de conducción baja característica de los coches deportivos.
El sistema de baterías funciona a 800 voltios y utiliza la tecnología «Cell-to-Pack» en dos niveles. La carcasa de la batería está fabricada en aluminio fundido a alta presión y está diseñada para contribuir a la rigidez estructural. Entre otras características destacan un sistema centralizado de gestión de la batería y conexiones de cables de aluminio. Alpine también menciona un sistema de carga rápida de 400 voltios, aunque no se han facilitado detalles sobre su funcionamiento ni sobre su futuro rendimiento de carga, y Alpine afirma que, por el momento, no va a revelar más detalles al respecto.
Para conocer más detalles sobre el A110 habrá que tener paciencia. Aunque Alpine ha recurrido ampliamente a simulaciones en su proceso de desarrollo para reducir la dependencia de los prototipos físicos y ahorrar tiempo y costes, al parecer las especificaciones para los proveedores se ultimaron antes de que se llevaran a cabo las pruebas físicas conjuntas. Aún no se ha anunciado la fecha de lanzamiento al mercado.





0 Comentarios